El cuidador
Un cuidador es aquella persona que se dedica a ofrecer atención y apoyo a personas que necesitan ayuda para realizar las actividades cotidianas. Los cuidadores provienen de una gran variedad de contextos, como profesionales de la salud, familiares, amigos, etc. Su labor va a abarcar tanto el cuidado físico como emocional de la persona necesitada.
Dentro de este mundo, vamos a diferenciar dos clases de cuidadores:
CUIDADOR PROFESIONAL:
Ha estudiado y se ha especializado en cuidados a personas dependientes.
CUIDADOR FAMILIAR:
Por circunstancias de su vida, está apoyando y dando asistencia a una persona que necesita de algunos cuidados. Suelen ser familiares o amigos.

¿COMO AFECTA AL CUIDADOR LA PROPIA LABOR DE CUIDAR?
El trabajo de cuidador de salud llega a ser gratificante. Puede ayudar a fortalecer la relación con un ser querido o sentir satisfacción al ayudar a una persona. Pero el cuidado también puede ser estresante y, en ocasiones, incluso abrumador.
También hay que asegurarse de cuidarse a uno mismo.
En nuestro apartado de "autocuidado" podrás recibir más información.
EVOLUCIÓN DE LA FIGURA DEL CUIDADOR
Cuando la situación de cuidado se prolonga en el tiempo, los cuidadores experimentan cambios en las distintas facetas de su rutina y su vida. La adaptación a la nueva situación trae consigo tensiones y dificultades que se engloban en cuatro fases.
Fase 1:
La primera reacción es no ser consciente o negar que exista una situación de dependencia, debido al miedo que ésta produce. El tiempo y el aumento de las dificultades eliminan esta negación.
Fase 2:
A medida que el cuidador acepta la situación, comienza a buscar información sobre la enfermedad y a darse cuente de en qué medida va a afectar a la vida de su familiar y a la suya propia. Así, pueden aparecer también sentimientos de ira, frustración o injusticia ante lo que se considera un infortunio o mala suerte.
Es importante que el cuidador no guarde para sí estos sentimientos destructivos e incluso de culpa y que los exteriorice con alguien de su confianza.
Fase 3:
El cuidador trata de buscar una normalidad o equilibro en esta nueva vida. La información y los recursos externos le ayudarán a afrontar estas responsabilidades.
Fase 4:
Es una etapa que no todos los cuidadores experimentan. Se refiere a ese momento en que la situación se maneja mejor, en todos los sentidos, también en cuanto a las emociones de la persona que cuida. Ésta encuentra el espacio para sí mismo, y a partir de ahí planifica mejor sus funciones y su día a día.